Haciendo composta con hojas: Un negocio sustentable

Posted by on Apr 23, 2013 in Blog | Comments Off on Haciendo composta con hojas: Un negocio sustentable

Haciendo composta con hojas: Un negocio sustentable

La clase de la semana pasada nos visitó Don Manuel Ornelas, horticultor local con años de experiencia en la siembra de árboles. Su familia es dueña de una reserva agroforestal, que mantiene para vender y replantar árboles. Además de la reserva, Don Manuel tiene un negocio de composta, elaborada a partir de las hojas caídas de los árboles. Él presentó cómo utilizar el material orgánico para hacer y vender composta.

Don Manuel no sólo compartió con los alumnos su negocio de composteo, también dio la oportunidad de repensar la vieja y enraizada costumbre mexicana de la quema.

Quemar materia orgánica es una práctica común como forma de limpiar el terreno, una vez que el desecho orgánico ha sido recolectado. Dado que la quema tiene una larga historia en México, es importante que Don Manuel haya decidido hablar de este tema. Su visita instó a los estudiantes a repensar qué significa limpiar el terreno con la quema, en consideración de la degradación del suelo y la calidad del aire.

don manuel, 2nd graade

Cuando pregunté a los alumnos porqué  consideraban que es mejor conservar la materia orgánica que quemarla, Arnulfo Rogelio Lara, del primer año, recordó algunas palabras de Don Manuel sobre los efectos de la quema sobre la calidad del suelo: “cuando queman añaden sal al suelo y esto contamina el ambiente”.

Don Manuel presentó argumentos fuertes para explicar que la quema no regresa nada a la tierra, sino que sustrae una parte importante del ciclo natural de la tierra: el composteo. Este proceso provee nutrientes necesarios para mejorar la estructura del suelo.

 

Después pregunté a los alumnos qué recordaban de la clase de Don Manuel. Nancy García, del primer grado, evocó algunas palabras de nuestro vistante: “Por cada árbol que cortes, siembra dos”. Alvira Gutiérrez, también del primer grado, comentó: “todas las hojas caídas son dinero”. Julio Alejandro nos recordó que “tenemos que reforestar o la tierra no será la misma”. Jorge Rodríguez comentó que Don Manuel había llenado una hectárea completa sólo con árboles.

Los estudiantes también recordaron los conceptos relacionados al proceso de composteo. Julio y Jorge, del segundo grado, recordaron que Don Manuel mencionó que una pila de composta requiere mantenimiento. Julió añadió que “el sustrato no debe tener mucha agua, pero tampoco debe esar muy seco”. Jorge respondió: “tienes que cuidar de la pila”, en referencia a lo que Don Manuel dijo acerca de mantener la humedad de la pila y cubrirla con una capa de tierra.

En la clase, Don Manuel propuso a los estudiantes que colectaran todas las hojas muertas del bosque a nuestro alrededor para comenzar el proceso de composteo. ¡Es exactamente lo que hicimos!

Con la pasión que le caracteriza para respetar los recursos naturales, mostró a los estudiantes cómo las leyes de la naturaleza también deben aplicar en nuestros métodos de jardinería y cultivo. Asimismo, explicó la lógica monetaria de usar materia orgánico para producir composta.

Nancy y Alvira recordaron que “las hojas no son basura”. Don Manuel con frecuencia se refería a las hojas como oro, porque compostearlas en un negocio sólido y sustentable.

pablo and julio composting

Habiendo dedicado años de su vida para plantar árboles, argumentó que ésto significa retribuir algo al ciclo natural de la Tierra.

Le pregunté a los alumnos cuál, en su opinión, fue el mensaje de esta clase y porqué es importante para ellos. De acuerdo con Rogelio, la clase tenía este mensaje: “poner atención a los árboles porque hay mucha contaminación y éstos pueden darnos oxígeno; tantos más árboles tengamos, más oxígeno”. Julio añadió que “tenemos que plantar más árboles porque la tierra como la conocemos está terminando.

Durante la clase los tres grados ayudaron a juntar una gran pila de materia orgánica seca. Una semana después, los alumnos recordaron el principal mensaje de la clase de Don Manuel: retribuir algo a la tierra con soluciones prácticas acerca de cómo utilizar recursos naturales de una forma responsable y sustentable. Ejemplificó lo anterior con su negocio de siembra de árboles.

La siguiente semana los estudiantes plantaron sus propios árboles, de varias especies locales, ya que la clase se basó en el ciclo de vida de los árboles y la importancia de mantenerlos como clave para la salud del planeta.